03:06:32 Martes, 20 Agosto 2019

El pueblo de Teguise posee una historia, una cultura, una arquitectura y un encanto que no han perecido con los años. Está situado en la zona centro-norte de Lanzarote y bulle en historias y anécdotas de su rico y vibrante pasado.

En esta bella localidad, que incluso llegó a ser la capital de la isla en 1852, podrá realizar un viaje en el tiempo. Su ubicación en un terreno elevado y céntrico fue muy ventajosa, ya que antaño sufría numerosos ataques piratas. Estas razias alcanzaron su punto álgido y más violento en los primeros años de la colonización, cuando miles de piratas intentaron tomar el pueblo. El pequeño Callejón de La Sangre subsiste como recuerdo de los sangrientos acontecimientos acaecidos en ese entonces.

Esta pequeña y tranquila localidad ha conservado su encanto colonial, su esplendor y su dignidad, con sus calles estrechas y adoquinadas, sus amplias plazas, una imponente iglesia, dos conventos históricos y diversas viviendas bellamente restauradas.

La Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de Guadalupe, también conocida como Iglesia de San Miguel, domina el centro del pueblo, ocupado por la Plaza de la Constitución o Plaza de San Miguel, como la llaman sus habitantes. Esta bella plaza, dominada por dos enormes leones de piedra, data originalmente del siglo XV, aunque ha sido restaurada en numerosas ocasiones a lo largo de los años.

Cada domingo por la mañana el pueblo cobra vida, ya que en la plaza de la iglesia, los callejones aledaños y el parque se celebra uno de los mercadillos más animados de la isla. Vienen gentes de toda Lanzarote a ver los productos y se puede encontrar artículos de artesanía, cerámica, joyas, pinturas, antigüedades, baratijas o souvenirs.

En ocasiones se ofrecen conciertos folclóricos, que atraen a muchos espectadores y que amenizan las compras mientras recorren los puestos o degustan alguna delicia canaria en los restaurantes cercanos. Además de este colorido mercado dominical, Teguise también posee numerosas tiendas y galerías que ofrecen una amplia variedad de opciones de compra.

Frente a la iglesia se encuentra el Palacio Spínola, una hermosísima mansión de estilo renacentista construida a mitad del siglo XVIII, antigua residencia de varias familias nobles de la isla. En la década de 1980 la adquirió el Ayuntamiento, fue restaurada bajo la supervisión de César Manrique y finalmente fue convertida en un museo. Residencia oficial del Gobernador, en ocasiones acoge exposiciones de arte. Todas sus habitaciones, incluyendo el patio, están abiertas al público y puede visitarse de lunes a viernes de 09:00 a 16:00 y los domingos y festivos de 09:30 a 15:00. Permanece cerrado los sábados.

Hay también dos importantes conventos en Teguise. El más antiguo es el Convento de San Francisco, situado en el extremo sureste del pueblo. Este bello edificio fue construido por misioneros franciscanos a finales del XVI, posee numerosas e interesantes obras de arte y un museo que abre sus puertas de lunes a viernes de 09:00 a 15:00, los sábados y domingos de 09:30 a 14:00. Permanece cerrado los martes.

Al extremo suroeste de la ciudad se encuentra el Convento de Santo Domingo, que fue fundado posiblemente alrededor del año 1726. Hoy en día cumple su función como galería de arte moderno (Centro de Arte), con exposiciones de artistas de renombre internacional. Abre de lunes a viernes de 10:00 a 15:00 y los domingos de 10:00 a 14:00. Permanece cerrado los sábados.

Teguise también presume de un buen número de encantadoras viviendas bellamente renovadas que datan de los siglos XVII y XVIII, que hacen gala de la arquitectura tradicional con sus paredes albeadas, esquineros de roca volcánica negra o roja, además de puertas, ventanas y ricos balcones de madera.

Al este, dominando la población, se encuentra el enorme Castillo de Santa Bárbara con sus dos torres, al borde del extinto volcán de Guanapay.

En su origen fue una atalaya defensiva desde donde se vigilaba las costas norte y sur, presta a avisar de cualquier pirata o invasor que apareciera en lontananza.

Desde 1991, el castillo acoge el Museo del Emigrante Canario, que nos muestra la historia inspiradora y a veces trágica de los canarios que emigraron en masa a Sudamérica y América Central en pos de una vida mejor, escapando de las hambrunas que asolaban esta tierra.

El museo está abierto de lunes a domingo de 10:00 a 17:00. Los sábados y domingos abre de 10:00 a 16:00 en su horario de invierno y de lunes a domingo de 10:00 a 16:00 en el de verano.
Ha de abonar una cantidad simbólica.