07:07:40 Jueves, 19 Septiembre 2019

De camino hacia la pequeña villa de Femés, pasará por una fértil meseta donde se cultivan tomates, papas, cebollas, calabazas y vides. Esta pintoresca aldea tradicional canaria está asentada en las laderas de la Atalaya de Femés, entre Puerto del Carmen y Playa Blanca.

Es un lugar muy recomendable dadas las increíbles vistas que posee, algunas de las más hermosas de Lanzarote. Busque el mirador llamado Balcón de Femés, situado al final de la plaza del pueblo. Desde aquí disfrutará de unas soberbias panorámicas del sur, de la llanura de El Rubicón y del Macizo de Los Ajaches.

En su día Femés contó con una de las primeras catedrales de Canarias, hoy Ermita de San Marcial del Rubicón, dedicada al patrón de la isla. Tras ser destruida por piratas ingleses a finales del siglo XVI, años más tarde se sustituyó por otro edificio. En su interior podrá ver sus muros albeados decorados con maquetas de barcos de vela, como testigos de la herencia marinera de Canarias.

Saliendo de la iglesia, unas escaleras le llevarán al cementerio y si sigue un sendero llegará al pico de la Atalaya, desde donde podrá gozar de unas magníficas panorámicas de las Montañas del Fuego al noroeste. Además, cuando el cielo está despejado se vislumbra el norte de la vecina Fuerteventura.